Acerca de STRI

Fellow participating in field course

Last year, more than 3.1 million migratory raptors were recorded in the first annual “Raptors Ocean-to- Ocean” count held in Panama in October and November

El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés) en Panamá - la única dependencia de la Institución Smithsonian situada fuera de los Estados Unidos - se dedica a enriquecer el conocimiento sobre la diversidad biológica de los trópicos.

Lo que empezó en 1923 como una pequeña estación de campo en la isla de Barro Colorado de la antigua Zona del Canal de Panamá, representa hoy día una de las principales instituciones de investigación del mundo. Las instalaciones de STRI brindan una oportunidad única para estudios ecológicos a largo plazo en los trópicos y son utilizadas intensivamente por unos 900 científicos visitantes que llegan cada año de instituciones académicas y de investigación de los Estados Unidos y el mundo entero. Nuestros científicos residentes han proporcionado una mejor comprensión de los hábitats tropicales, al tiempo que han entrenado a cientos de biólogos especialistas en el trópico.

La historia de STRI comienza con la construcción del Canal de Panamá a principios del siglo XX, cuando, en 1910, se solicitó a los científicos del Smithsonian que realizaran un inventario biológico de la nueva Zona del Canal, estudio que posteriormente se extendió a toda la República de Panamá. Gracias en gran parte a estos esfuerzos, el gobernador de la Zona del Canal declaró en 1923 la isla de Barro Colorado (BCI, por sus siglas en inglés) reserva biológica, una de las primeras de América. Durante las décadas de 1920 y 1930, BCI, situada en el lago Gatún, se convirtió en un laboratorio al aire libre para científicos de universidades estadounidenses y de la Institución Smithsonian. Ya en 1940, más de 300 publicaciones científicas describían la biota de BCI, y mediante la “Ley de Reestructuración del Gobierno de 1946”, BCI se convirtió en una extensión de la Institución Smithsonian.

STRI, como lo conocemos hoy, data de la década de 1960, cuando se contrataron los primeros científicos residentes y se dio inicio a los programas de becas para apoyar las aspiraciones de biólogos tropicales. Una estrecha relación con la República de Panamá, el país anfitrión, se formalizó con los Tratados del Canal de Panamá de 1977 y se renovó en 1985, cuando Panamá otorgó a STRI el estatus de Misión Internacional. En 1997, próxima ya la fecha del cumplimiento de los Tratados, por los que toda la franja pasaría a manos panameñas, se concedió al instituto la custodia de las instalaciones. Esta relación es y ha sido de primordial importancia para su funcionamiento.

El propósito de STRI es ofrecer instalaciones que permitan a sus científicos residentes, becarios y científicos visitantes alcanzar sus objetivos de investigación. Los 42 científicos residentes viven en los trópicos y son alentados a desarrollar sus propias prioridades de investigación sin limitaciones geográficas. La continuidad de sus programas a largo plazo hace posible la realización de investigaciones a fondo que atraen a un grupo selecto de becarios y visitantes. El apoyo activo a becarios y visitantes incrementa el alcance de los recursos y atrae a más de 900 científicos a STRI cada año.

Una variedad de programas apoyan a los becarios y científicos visitantes. En 2002, STRI fue el anfitrión de 8 cursos de campo universitarios (Princeton, McGill, Universidad de Florida, Michigan State, Florida Atlantic, Universidad de Panamá, Organización para Estudios Tropicales y Union College). Entre los años 1995 y 2001 llegaron 406 becarios. Los becarios recién llegados trabajan a menudo estrechamente con un científico de más experiencia, mientras que los becarios avanzados realizan sus propias investigaciones. Los investigadores visitantes traen sus propios fondos obtenidos de otras fuentes para desarrollar sus investigaciones. Personal y becarios son seleccionados en una competencia global abierta, mientras los científicos visitantes provienen de destacadas universidades de investigación.

 

Fellow participating in field course

Becarios participan en un curso de campo

 

Si bien las bases de STRI se encuentran en Panamá, las investigaciones se llevan a cabo en regiones tropicales en todo el mundo. El Centro de Ciencias Forestales del Trópico utiliza parcelas de bosque grandes y enteramente enumeradas para monitorear la demografía de árboles en 14 países de África, Asia y las Américas. Se estudian más de 3,000,000 de árboles que representan 6,000 especies. El Proyecto de Dinámica Biológica de Fragmentos de Bosque creó fragmentos de bosque experimentales de 0.01, 0.1, y 1.0 km 2 para estudiar las consecuencias de la transformación del paisaje para la integridad de los bosques de la región central amazónica. Científicos marinos de STRI están llevando a cabo un estudio a nivel global de los niveles de aislamiento genético en organismos de los arrecifes coralinos.

 

Las ventajas principales de STRI

Acceso al Monumento Natural de Barro Colorado

El Monumento Natural de Barro Colorado comprende las 1,600 hectáreas de la isla de Barro Colorado, que está cubierta de bosques tropicales y tiene una fauna mamífera casi intacta. Con un universo de información recopilada tras 80 años de creciente actividad de investigación en este ambiente protegido, y con sus dormitorios y modernos laboratorios, BCI ha sido durante mucho tiempo un importante centro para la investigación tropical.

Laboratorios marinos

STRI tiene laboratorios marinos en ambas costas de Panamá, incluyendo un nuevo laboratorio caribeño en Bocas del Toro y una moderna embarcación para la investigación, que facilitan el acceso a dos océanos muy distintos, distantes por apenas 80 Km. Las aguas del Atlántico y Pacífico fueron separadas por el istmo de Panamá hace unos tres millones de años, creando así un magnífico “experimento natural” en evolución.

Research Vessel Urraca

Embarcación de Investigación R.V. Aguijon

 

Grúas de acceso al dosel del bosque

Una grúa de construcción ubicada en un bosque seco en el Parque Natural Metropolitano en la ciudad de Panamá, y otra en un bosque húmedo cerca de la desembocadura del río Chagres en la costa caribeña de Colón, permiten el acceso a dos clases de dosel muy distintas.

 

Otras facilidades