Punta Culebra

Historia

La historia de Punta Culebra remonta a la Conquista Española, cuando las islas de Naos, Flamenco y Perico se utilizaban como puerto para la antigua ciudad de Panamá.  Con el paso del tiempo, este lugar alternó como hogar de pescadores, puerto de embarque para naves de gran calado, estación de cuarentena, base militar para el Canal, área de acampar para jóvenes exploradores y sitio de las primeras investigaciones marinas de STRI.

Durante la construcción del Canal de Panamá, estas tres islas fueron unidas al Istmo mediante una faja de 1,250,000 metros cúbicos de tierra y roca extraída del Corte de Gaillard.  El propósito de este relleno era bloquear las corrientes de la Bahía de Panamá para evitar la sedimentación en la entrada del Canal.  El camino tiene 6 kilómetros de largo y es conocido como la Calzada de Amador, o “Causeway”.  De 1915 hasta la Segunda Guerra Mundial, las islas que formaban la Calzada de Amador se utilizaban para defender el Canal.

Foto antigua de Punta Culebra

Las islas Naos y Perico

En Punta Culebra se han encontrado metralletas de 15 pulgadas y hasta una vía férrea utilizada para transportar equipo militar que se almacenaba en el refugio anti-aéreo del sitio. 

La estructura hexagonal, que actualmente aloja una de las exhibiciones interiores, fue construida por el ex general Manuel Antonio Noriega.  Desde el inicio del siglo XX hasta 1989, el área operó como un sitio de defensa bajo la jurisdicción panameña o norteamericana.  Ya que el acceso al área estaba restringido, la playa arenosa y la costa rocosa estaban protegidas de la pesca y la cosecha.  Científicos afiliados a STRI y a la Universidad de Panamá han utilizado los hábitats de Punta Culebra como sitio principal de investigación para estudios ecológicos de la zona rocosa intermareal y de los organismos que pueblan la playa arenosa.  Muchos de estos estudios son únicos, convirtiéndose en ejemplos clásicos de la investigación ecológica de organismos de la zona intermareal del Pacífico oriental tropical.

1988

Se inició un programa educativo en el Laboratorio Marino de Naos, para brindar a estudiantes información sobre la ciencia marina en base a las investigaciones que se desarrollaban en STRI.  El programa recibió a estudiantes de todo el país y del sistema educativo del Departamento de Defensa de EU.  Los científicos utilizaban los acuarios del área científica para sus explicaciones, pero el uso del laboratorio para este propósito presentaba un problema, ya que interrumpía la labor diaria de los científicos.

1992

El gobierno de la República de Panamá ratificó la Ley No. 10: “por medio de la cual se adopta la educación ambiental como una estrategia nacional para la conservación y el desarrollo de los recursos naturales y la preservación del ambiente, incluyendo el contenido y el enfoque ambiental en los planes de estudio de los niveles educativos superiores.” El Programa de Educación Ambiental en Ciencias Marinas aprovechó esta legislación y desde entonces apoya el fortalecimiento y aplicación de la Ley No. 10.

Ese mismo año, la Calzada de Amador fue declarada Zona Especial de Turismo, conforme a una ley ratificada en 1992.

Gracias a una donación del Comité de Mujeres del Instituto Smithsonian, los primeros dos acuarios marinos fueron construidos para fortalecer el programa educativo.

1993

El personal científico marino ayudó a entrenar a los primeros 11 guías docentes del Programa de Educación Ambiental en Ciencias Marinas.  STRI obtuvo el permiso del Comité de Consulta de la Autoridad de la Región Interoceánica para usar el área y crear lo que hoy es uno de los destinos más populares entre escolares, turistas y familias que busquen experiencias divertidas de aprendizaje.

1995

Entre 1993 y 1995, se designó un equipo para trabajar en las primeras exhibiciones y en la remodelación de los búnkeres, con la ayuda del Fondo “Legacy” del Departamento de Defensa de EU.  Las exhibiciones tenían el objetivo de ayudar a los visitantes a interpretar el ambiente marino costero, el  bosque seco y la historia militar del sitio.  También se exploraban temas como el surgimiento del Istmo, las mareas, el afloramiento, y la relación entre los seres humanos y el mar.

1996

Una estudiante en Culebra

Exhibición de vida marina

Los individuos detrás de la Fundación Smithsonian de Panamá oficializaron su  organización y donaron $150,000 en su primer año.  El Centro de Exhibiciones Marinas se convirtió en el proyecto emblemático de la Fundación.

Con el apoyo de la administración de STRI, donaciones internacionales y la Fundación Smithsonian de Panamá, el Centro de Exhibiciones Marinas en Punta Culebra abrió sus puertas al público oficialmente en 1996.

Para aquel entonces sólo abría los fines de semana, ya que durante la semana recibía a grupos escolares exclusivamente.  Entre las nuevas atracciones había un salón de exhibiciones temporales, un aula de clases, una exhibición interior y exterior bilingüe titulada “El Surgimiento del Istmo de Panamá: Donde la Tierra y el Mar se encuentran”, acuarios para la exhibición de vida marina, una terraza de observación y un sendero en el bosque seco.

2002

El proyecto “Un Puente entre el Currículo Panameño y el Programa de Educación Ambiental en Ciencias Marinas de STRI” comenzó a tomar forma.  Más tarde se convertiría en una herramienta educativa fundamental y un enlace con el Ministerio de Educación.

2003

Se inauguraron el estanque de tortugas marinas y exhibición exterior (titulada “Navegantes Misteriosos”) y una exhibición pictórica titulada “Desde el Arrecife”,  montada por el arquitecto Julio Chu.

El 15 de noviembre fue declarado el “Día del Guía” en STRI, y la fecha se celebró por primera vez en el Centro de Exhibiciones Marinas.  Ese mismo día, un nuevo sendero en el bosque seco tropical se abrió al público.

La responsabilidad de administrar Punta Culebra le tocaba ahora a la nueva Oficina de Divulgación y Programas Públicos de STRI.