Punta Culebra

Investigaciones

Durante casi un siglo, el acceso a Punta Culebra se limitaba a personal militar.  Esta medida de seguridad produjo el inesperado beneficio de proteger los organismos marinos de Culebra de la pesca y otras actividades que han diezmado estas poblaciones en áreas no protegidas de toda la parte superior de la Bahía de Panamá.  La playa arenosa, que no ha sufrido el pisoteo de visitantes recreativos, tiene poblaciones saludables de cangrejos, anfípodos, escarabajos intermareales, lombrices y almejas, además de las diatomeas, bacterias y hongos que les sirven de alimento.   A su vez, estas poblaciones de invertebrados atraen aves costeras, incluyendo aves migratorias que llegan durante el invierno templado norteño. Las rocas, intocadas por coleccionistas de conchas, están ricas en algas incrustantes, caracoles, lapas, quitones, cirrópodos, cangrejos, y las pozas entremareas - algunas del tamaño de pequeñas piscinas - que sirven de refugio para una diversa variedad de peces, babosas marinas, equinodermos y lombrices marinas.  En resumen, la salud general de las comunidades marinas intermareales y de aguas someras de Culebra, hacen de este lugar un área especialmente atractiva para la investigación.

Históricamente, muchos de los excelentes proyectos investigativos realizados en Culebra bajo el patrocinio de STRI han resultado en publicaciones académicas que proporcionan una valiosa base de conocimientos para nuestros programas académicos y exhibiciones públicas.  Seguimos promoviendo este tipo de estudios entre los científicos de STRI, y especialmente entre los estudiantes locales y visitantes a nivel de secundaria y más arriba.

En adición a sus saludables comunidades naturales, Culebra proporciona un mejor enlace entre la investigación básica y nuestros programas académicos y exhibiciones públicas.  Al forjar estos vínculos, esperamos transmitir información y brindar a los no-científicos la oportunidad de experimentar la emoción del proceso científico que conlleve a nuevos descubrimientos.  Estamos alcanzando estos objetivos de tres maneras.  Primero, estamos incorporando a los programas educativos actividades que reproducen los procedimientos utilizados en las investigaciones en sitio.  En otras palabras, los estudiantes participan en experimentos reales que respondan a preguntas investigativas reales.  En segundo lugar, estamos elaborando exhibiciones que resaltan las investigaciones actualmente en curso.  Los visitantes leen acerca del problema, observan a los investigadores mientras éstos llevan a cabo el estudio, y ven un resumen de los resultados cuando regresan del campo.  Tercero, estamos desarrollando exhibiciones a largo plazo basadas en el monitoreo de variables físicos y biológicos.  Estas exhibiciones definen un problema básico sin resolver o una pregunta sin contestar, y gradualmente – a medida que se toman nuevas mediciones diarias y éstas son incorporadas a las exhibiciones – se revelan los patrones a largo plazo necesarios para dar con la respuesta.