Forest Speaks


El efecto de invernadero

En Barro Colorado, muchos programas de investigación exploran los efectos causados por los cambios en los niveles de los gases de invernadero. Es importante hacer estos estudios en los trópicos, donde se encuentra la mayor parte de la biomasa del mundo.
Cada año contaminamos la atmósfera de la tierra con grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2)

La cantidad de CO2 en la atmósfera se ha incrementado en un 27% en los últimos 150 años y se espera que ésta se DOBLE a mediados del siglo XXI.

El dióxido de carbono forma un "techo" sobre la superficie de la tierra. La luz del sol puede seguir entrando pero el calor no puede salir.

Esto es lo que llamamos EFECTO DE INVERNADERO Y si las cosas empeoran, podemos esperar :

  • Temperaturas más altas de lo normal.
  • Cambios extremos en el clima
  • Que la capa de hielo de los polos empiece a derretirse, lo que resultaría en un aumento en el nivel del los mares.

Cuando cortamos los arboler tropicales, más CO2 se queda en la atmósfera, haciendo que el efecto de invernadero empeore.

Las plantas "comen" dióxido de carbono y utilizan la energía del sol para convertirlo en carbohidratos. Este proceso se llama fotosíntesis.

Los bosques tropicales "comen" mucho dióxido de carbono.

Si se duplica la cantidad de CO2 de la atmósfera ¿se duplica también la cantidad de CO2 que las plantas "comen"?,

¿crecerán también el doble y al doble de la velocidad con que lo hacen ahora?

 

Este jardín (o cámara) con alta concentración de dióxido de carbono simula una comunidad "natural" de plantas. Las plantas que crecen en comunidades pueden reaccionar diferente a las que crecen aisladas en contenedores individuales.
El estudiante post graduado Juan Posada y Catherine Lovelock (becaria postdoctoral, arriba) miden la tasa de fotosíntesis de las plantas en estas cámaras, a las cuales se les adiciona diferentes cantidades de CO2.
Las plantas que crecen en ambientes con altas concentraciones de CO2 producen hojas más gruesas, las cuales tardan más tiempo en descomponerse que las que crecen en ambientes con niveles normales de CO2.

Los insectos y otros animales quizás tengan que comer más hojas con altas concentraciones de carbohidratos para obtener el mismo nivel de proteína y otros nutrientes que ellos necesitan.

Catherine Lovelock y Damond Kyllo con su asistente, Virginia Velez, han demostrado que las raíces que crecen en ambientes con altas concentraciones de dióxido de carbono tienen más micorrizas, un tipo de hongo que vive en las raíces de las plantas y les ayuda a absorber nutrientes.